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Identidad 911 RSR

¿La quintaesencia de más de 60 años de automovilismo y más de 30.000 victorias en competición?
Las buenas ideas se imponen.

En 1963 surgió una idea de diseño con el Porsche 911 que se considera la del deportivo de pura raza desde hace 7 generaciones. Y la interpretación del automovilismo de esta idea encuentra hoy su máxima expresión en el 911 RSR.

¿Pero qué se crea realmente cuando se trabaja en un vehículo de este tipo? El deportivo GT más potente, rápido y atlético que nuestros ingenieros hayan inventado jamás. Un deportivo cuya potencia no se puede medir sólo en caballos. Porque desde el primer metro recorrido está sometido a una gran presión: Recae sobre él la carga de un vehículo que se ha convertido en sinónimo del deportivo por antonomasia durante 5 décadas. La presión que representa el éxito durante más de 60 años de automovilismo de Porsche y más de 30.000 victorias en competición. Y además el éxito de la temporada 2013 con una doble victoria en las 24 horas de Le Mans.

El 911 RSR está obligado a seguir una tradición que vivimos desde el minuto 1: ya el 356, el primero de todos los Porsche, demostró su capacidad para ganar poco después de su creación.

Su sucesor, el 911, hizo lo mismo: sólo 3 meses después de que comenzara la producción en serie, se presentó en 1965 al Rally de Monte Carlo y se llevó la primera victoria en su categoría. Una aparición que no sólo impresionó a sus competidores en el circuito, sino que dejó a todos perplejos: ¿dónde estaba la diferencia entre un vehículo deportivo y un coche de carreras? No podía reconocerse. Porque en realidad Porsche no existe.

Desde hace más de 50 años marcamos la pauta en automovilismo con el 911. No porque debemos hacerlo, sino porque no podemos evitarlo. En cada una de las series de competición: Desde los campeonatos nacionales hasta los eventos internacionales como American Le Mans Series. En carretera y todoterreno. En clásicos legendarios, como el rally Paris-Dakar o las 24 horas del Nürburgring. Ya sea en campeonatos monomarca o GT.

Con el 911 RSR mantenemos viva esa tradición. Porque combina el espíritu pionero y la capacidad de nuestros ingenieros con el sueño de Ferry Porsche: fabricar un vehículo deportivo capaz de ganar en circuitos de competición. Y que es capaz de adquirir experiencias que después se introducen en la serie. Un sueño que atrapa a un gran número de personas desde hace décadas.